Este descabellado comercio de especies emprendido por El Mundo y National Geographic nos ofrece coleccionar artópodos con un desprecio total hacia los programas de conservación de la biodiversidad y de educación ambiental.
http://www.elmundo.es/promociones/b… Esta campaña de comercialización significa un desprecio hacia lo que significa conservar la Biodiversidad y del papel que desempeñan los artrópodos en los ecosistemas.
Esta iniciativa además está incentivando la captura de animales y su contemplación como objetos de colección, aunque los animales comercializados procedan de la cría en cautividad.
Suponemos que los insectos vendidos en esta colección se habrán importado en masa de ciertos países, con todos los papeles en regla (serán de “criadero”, que es como vienen estos últimos años los insectos, arácnidos y demás artrópodos importados con fines comerciales), a unos precios ridículos… y son vendidos aquí por 7,95 el “bicho” (mismo precio que en 2006). Negocio redondo para El Mundo, National Geographic y sobre todo para RBA pero no creemos que para las economías rurales.
-En 2006, Ecologistas en Acción ya denunció este tipo de colecciones: Ecologistas en Acción Una moda muy peligrosa
Esta colección ya está generando rechazo en blogs y redes sociales. Por ejemplo:
-El mundo y sus demonios La mala educación
También ha motivado la reacción del Comité Español de la Unión para la Conservación de la Naturaleza (UICN) Carta del Comité Español de la UICN contra la Colección BICHOS de El Mundo y National Geographic
Galgos encontrados en la cueva
Por tal motivo, como padre, no consentiría que se presentasen unos individuos en su Colegio para explicarles que, “como la muerte en la Naturaleza es consustancial al ser vivo”, está justificado que el hombre mate animales por placer. Sin embargo, aquellos cuyos hijos estudian en centros de Castilla y León, van a tener, a menos que lo impidan, que transigir con que el Presidente de la Federación de Caza de esa Comunidad, acompañado de colegas de afición, se pasee por las aulas para trasladar a los alumnos un mensaje que niega el derecho a la vida de ciertos seres y ensalza su eliminación. Afirman estos escopeteros no estar dispuestos a seguir admitiendo que en las escuelas se imparta lo que ellos denominan una “cultura de Bambi”.